Susana Palacios David. Gerente ejecutiva de la Orquesta Sinfónica de la Universidad EAFIT desde marzo de 2024. Nació en Medellín en 1985. Inició sus estudios en el Instituto de Bellas Artes con el maestro Mario Ospina y, más tarde, ingresó al preparatorio de música de la Universidad de Antioquia, donde estudió con el maestro Rugo Espinosa.
En 2004 viajó a Bogotá para ingresar a la Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de Artes, y allí obtuvo el título de Maestra en Música con énfasis en Interpretación, bajo la tutoría del maestro Rafael Rodríguez. Fue
becaria de la Fundación Mazda para el Arte y la Ciencia entre 2004 y 2006 y
tiene un certificado en Administración de las Artes de la New York University. Es Magíster
en Gerencia y práctica del Desarrollo de la Universidad de los Andes.
Cuenta con más de quince años de trayectoria en proyectos realizados para entidades como el Banco de la República, la Cancillería y el Ministerio de
Cultura. Combina su labor artística con WERA DO, una iniciativa sostenible centrada en garantizar el acceso a agua segura. Experta en gestión cultural, afirma que el acceso a
la música fortalece la educación, la inclusión, el bienestar emocional, fomenta
la creatividad y genera sentido de pertenencia.
Susana afirma en el diario El Colombiano en entrevista concedida
a Ángel Castaño en elaño 2024:
“Senén
Palacios es mi padre quibdoceño. Él fue una de las personas que más trabajó por
la construcción de la identidad de país alrededor de la cumbia y de la
música tropical. Durante mucho tiempo fue productor de Fruko y de Joe Arroyo.
Tuvo que ver con el desarrollo de las músicas urbanas y tradicionales. Hablo de
géneros como la salsa, la cumbia, el vallenato”
“Sí,
viene por el lado de mi padre. También viene por el lado de mi mamá, que
siempre pensó que debía estudiar música de manera formal. Desde los cinco años
comencé a estudiar música. Cada vez que pasaba por Bellas Artes le decía a mi
mamá que quería estar ahí. Al menos eso es lo que ella me cuenta. Entonces,
estudié en Bellas Artes, luego hice el preparatorio de la Universidad de
Antioquia y de ahí me fui a la Javeriana, donde realicé toda mi carrera”.
“Vivo
de la música, respiro música, nací con la música, fui concebida con música, la
música atraviesa mi vida. Para mí aprender música nunca fue un problema. Desde
muy pequeña la tuve en mi entorno. Ese paso a la gestión cultural se facilitó
porque estudié cuatro semestres de ciencias políticas acá, en la Nacional de
Medellín, antes de decidir que la música iba a ser mi carrera. La teoría que
recibí me sirvió para hacer esa transición a cargos de gestión cultural. He
querido que la gente joven tenga un mejor encuentro con la música y también he
querido conectarme con las músicas tradicionales”.
“En
Eafit declaramos que la Orquesta Sinfónica es verde. Es decir, tiene
consciencia de la huella que deja en el planeta y actúa para matizarla. Además,
es una orquesta que no se detiene: investiga, arriesga, innova, cambia y forma a
los músicos jóvenes que garantizarán su existencia y su relevancia en el
futuro".
Es una orquesta entonces que conversa, en un sentido amplio, con otros conocimientos y saberes de la universidad. Propone reflexiones sobre asuntos importantes para el país y para el mundo: la justicia social, el género y la diversidad, la democracia, el cambio climático, la ciencia... Que aprecia la historia universal de las sinfónicas, pero que valora en la misma medida la riqueza y variedad de nuestros sonidos más cercanos. Por un lado, trabaja con las tradiciones musicales que han madurado en todos los rincones del territorio nacional. Por otro, vibra con el canto del río Magdalena, el vaivén del Mar Caribe, el susurro del viento de los Andes, el galopar de los Llanos Orientales, el grito multitudinario de la vida animal en lo profundo de las selvas del Amazonas y el Pacífico”. Personaje 380
No hay comentarios:
Publicar un comentario