Bogotá, 17 nov. 2010. (Tomado de El Tiempo, El Pais Colombia). Las músicas de marimba y cantos tradicionales del Pacífico Sur de Colombia y el Sistema Normativo de la Cultura Wayuu, fueron incluidas dentro del listado del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco. La decisión fue tomada por el Comité Intergubernamental de la organización, que se reunió en Nairobi, y que analizó 47 candidaturas para ser incorporadas a la lista. De acuerdo con la información divulgada por la Unesco, las músicas de marimba y los cantos tradicionales del Pacífico Sur de Colombia forman parte del patrimonio cultural de los grupos afrocolombianos de los departamentos del Valle del Cauca, Cauca y Nariño.
“Este arte musical combina las canciones de mujeres (”cantadoras”) y hombres (”chureadores”) con el sonido de instrumentos acústicos fabricados artesanalmente con materiales locales: madera de palma para las marimbas; madera y cuero para los tambores de sonido grave tocados con las manos; y bambú y semillas para las maracas. Las interpretaciones musicales tienen lugar con motivo de la celebración de cuatro ritos: el arrullo, el Currulao, el chigualo y el alabao”, explicó el organismo.
El otro Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad declarado es el Sistema Normativo de los Wayuus. “Comprende un conjunto de principios, procedimientos y ritos que rigen la conducta social y espiritual de la comunidad. Inspirado en principios de reparación y compensación, este sistema es aplicado por las autoridades morales autóctonas: los pütchipü’üis o “palabreros”, personas experimentadas en la solución de conflictos y desavenencias entre los clanes matrilineales de los wayuus”, indicó la Unesco. La comunidad de los Wayuus está ubicada en la Península de La Guajira, al extremo norte de Colombia.
Además la Unesco ya había incluido en la lista al:
** Carnaval de Negros y Blancos (2009)
** Las procesiones de Semana Santa de Popayán (2009)
** El Carnaval de Barranquilla (2008)
** El espacio cultural de Palenque de San Basilio (2008)
El listado lo componen 166 tradiciones orales a lo largo del mundo, 90 de ellas declaradas anteriormente como “obras maestras”.
Según la Unesco, el patrimonio cultural no se limita a monumentos y colecciones de objetos, sino que comprende también tradiciones o expresiones vivas heredadas de nuestros antepasados y transmitidas a nuestros descendientes. La prestigiosa lista se compone de elementos del patrimonio cultural inmaterial que las comunidades y los Estados Partes consideran que necesitan medidas de salvaguardia urgentes para asegurar su trasmisión.
Los cantos del pacífico Sur: relatan historias relacionadas con la pesca, el río y el mar, y una de sus formas más características son las llamadas "bogas", interpretadas por mujeres y que constituyen un saludo desde sus canoas a las vecinas. ·
La marimba es un instrumento de percusión melódico similar al xilófono que en Colombia se fabrica con teclas de madera de palma de chonta y resonadores de guadua (bambú) , que emiten el sonido al ser golpeadas con las baquetas. ·
El Sistema Normativo de la Etnia Wayuu: que habita en la región de La Guajira (noreste) , es protegido por el Gobierno desde 2004 a partir de una iniciativa del Ministerio de Cultura, que busca conservar el concepto que este pueblo tiene de la palabra como la mejor creación humana para explorar las profundidades del mundo y encontrar la paz.
"El siguiente paso será la implementación de los Planes Especiales de Salvaguardia de estas manifestaciones para garantizar su fortalecimiento y sostenibilidad. También gestionar y articular acciones para que este reconocimiento internacional permita dinamizar un turismo cultural responsable en estas regiones", agregó GarcésLa decisión de la Unesco se suma a la inclusión, en años anteriores, de otras tradiciones colombianas que serán preservadas por el mundo entero.
Difundimos en internet nuestros hombres y mujeres que han contribuido a la causa afro en Colombia. Igualmente se presentan datos y estadísticas de esta población. ESTA PAGINA HACE PARTE DEL CENTRO DE ESTUDIOS POLITICOS Y SOCIALES DEL PUEBLO AFRO (CEPSAFRO). Escríbenos: cepsafro11@gmail.com
Acciones afirmativas para comunidades afrocolombianas
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22 de noviembre de 2010
18 de noviembre de 2010
JOSE ANTONIO TORRES “Gualajo” 1930-2018

Nacido en Guapi en 1930 y fallece el 15 de mayo de 2018 en Santiago de
Cali. Desde temprana edad consagró su vida a la interpretación de instrumentos
típicos de la región del litoral pacífico. Uno de los mayores conocedores y uno de los mejores intérpretes de la
marimba de chonta o Piano de la Selva. Su agrupación,
Gualajo, ha viajado a varias ciudades de Francia, Suiza y Alemania. Así mismo,
en 1983 representó a Colombia en el Festival Le Vigne y en el año 2008 en el
Festival del Imaginario en París.
En total, a los 60 años el maestro ‘Gualajo’ ha grabado seis discos
En total, a los 60 años el maestro ‘Gualajo’ ha grabado seis discos
RECONOCIMIENTOS:
- El XIII Festival de Música
del Pacífico Petronio Álvarez rindió homenaje a José Antonio Torres
“Gualajo” maestro de la marimba en la versión año 2009.
- Catalogado por el Ministerio
de Cultura como el mayor conocedor y mejor intérprete de la marimba de
chonta, que ha sido reconocido por el Ministerio de Cultura con la Medalla al Mérito Cultural (mayo
de 2008) que por los logros del músico en el exterior y en la conservación
de los ritmos del pacífico.
- El 29 de Diciembre de 2008
fue coronado como el primer rey de la Marimba en la primera versión del
Festival de la Marimba (Gobernación del Valle)
Tomado de El espectador (19 de mayo de 2008): El destino
musical de José Antonio Torres lo marcaron su padre, músico y fabricante de
instrumentos, y la mujer que lo recibió el día que llegó al mundo en Guapi
(Cauca). “El nacimiento mío fue casi sobre los instrumentos. La partera me puso
sobre una marimba para cortarme el condón umbilical. Así como la marimba me acarició,
ese día, yo la estoy acariciando ahora”.
Desde muy pequeño, a José Antonio su padre lo bautizó Gualajo, pues lo comparaba con ese pez que nada libre por las bahías. Y aunque creció en una comunidad de pescadores, fue la música, herencia familiar, el oficio que eligió para su vida.
En los 50 años que lleva dedicado a este arte, Gualajo se ha consolidado como uno de los marimberos más importantes del país y uno de los representantes de la música autóctona del Pacífico sur.
Músico de tradición
Su conocimiento de la marimba chonta, el instrumento que lo ha acompañado desde que nació, es total. Él las fabrica con sus manos, con la base de madera, las teclas de chonta y guadua, pues en casa no sólo aprendió a interpretarla, sino la técnica de construcción. Todavía recuerda que siendo muy niño sobrepasaba a los demás aprendices de música que buscaban a su padre para conocer el oficio.
Los sonidos que lo inspiran para componer sus letras y melodías nacen en la selva, al igual que los materiales para construir la marimba. Por esto, a él lo llaman El pianista de la selva, título de su más reciente producción.
Para Gualajo, la mejor fuente de inspiración está ahí: “Mis bundes, currulaos, aguabajos y demás aires del Pacífico los alimento, por ejemplo, con los sonidos del cantar de los pájaros o de las víboras, en fin, de todas aquellas melodías que sólo produce la selva”.
Esta última producción hace énfasis en los aguabajos, el más comercial de los aires del Pacífico. El disco combina las composiciones del maestro con las voces de las cantaoras Juana Angulo y Gladis Beatriz, ‘Titi’, Bazán, así como los temas urbanos de Exequiel Sinisterra.
Embajador musical
Su música lo ha llevado por varios países como representante de la cultura colombiana. En 1983 participó en el Festival Le Vigne de París, además ha sido invitado a escenarios de España, Estados Unidos y Rusia. Son esos viajes por el mundo su más grande orgullo, pues le hacen sentir como un gran embajador de su gente.
Gualajo dejó su natal Guapi hace 12 años. Ahora, vive en Cali de su música y de los instrumentos que fabrica, entre ellos cununos, bombos y guasás, todos para interpretar la música del Pacífico. Sin embargo, no siempre se dedicó al folclor. “La vida mía ha sido la música, pero sé trabajar otros artes, por ejemplo, he trabajado la energía, la pesca y la agricultura, pero siempre he vuelto a la música para darle un descanso a mi mente”.
José Antonio Torres es un hombre de palabras sencillas y hablar pausado, y con la humildad que lo caracteriza dice de sí mismo: “Cuando empecé en esta tarea todos me llamaban sólo Gualajo. Bastaron años de experiencia y muchos sacrificios para recibir el nombre de maestro”. Personaje No. 72
Desde muy pequeño, a José Antonio su padre lo bautizó Gualajo, pues lo comparaba con ese pez que nada libre por las bahías. Y aunque creció en una comunidad de pescadores, fue la música, herencia familiar, el oficio que eligió para su vida.
En los 50 años que lleva dedicado a este arte, Gualajo se ha consolidado como uno de los marimberos más importantes del país y uno de los representantes de la música autóctona del Pacífico sur.
Músico de tradición
Su conocimiento de la marimba chonta, el instrumento que lo ha acompañado desde que nació, es total. Él las fabrica con sus manos, con la base de madera, las teclas de chonta y guadua, pues en casa no sólo aprendió a interpretarla, sino la técnica de construcción. Todavía recuerda que siendo muy niño sobrepasaba a los demás aprendices de música que buscaban a su padre para conocer el oficio.
Los sonidos que lo inspiran para componer sus letras y melodías nacen en la selva, al igual que los materiales para construir la marimba. Por esto, a él lo llaman El pianista de la selva, título de su más reciente producción.
Para Gualajo, la mejor fuente de inspiración está ahí: “Mis bundes, currulaos, aguabajos y demás aires del Pacífico los alimento, por ejemplo, con los sonidos del cantar de los pájaros o de las víboras, en fin, de todas aquellas melodías que sólo produce la selva”.
Esta última producción hace énfasis en los aguabajos, el más comercial de los aires del Pacífico. El disco combina las composiciones del maestro con las voces de las cantaoras Juana Angulo y Gladis Beatriz, ‘Titi’, Bazán, así como los temas urbanos de Exequiel Sinisterra.
Embajador musical
Su música lo ha llevado por varios países como representante de la cultura colombiana. En 1983 participó en el Festival Le Vigne de París, además ha sido invitado a escenarios de España, Estados Unidos y Rusia. Son esos viajes por el mundo su más grande orgullo, pues le hacen sentir como un gran embajador de su gente.
Gualajo dejó su natal Guapi hace 12 años. Ahora, vive en Cali de su música y de los instrumentos que fabrica, entre ellos cununos, bombos y guasás, todos para interpretar la música del Pacífico. Sin embargo, no siempre se dedicó al folclor. “La vida mía ha sido la música, pero sé trabajar otros artes, por ejemplo, he trabajado la energía, la pesca y la agricultura, pero siempre he vuelto a la música para darle un descanso a mi mente”.
José Antonio Torres es un hombre de palabras sencillas y hablar pausado, y con la humildad que lo caracteriza dice de sí mismo: “Cuando empecé en esta tarea todos me llamaban sólo Gualajo. Bastaron años de experiencia y muchos sacrificios para recibir el nombre de maestro”. Personaje No. 72
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